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febrero 18, 2009

El arca de Noé

En el año de 1959, el piloto de un avión Turco tomo fotografias aereas de un objeto con la forma de un barco en los Montes Ararat para el instituto Geodetic de Turquía. El Dr. Brandenburger de la Universidad estatal de Ohio, E.E.U.U., después de estudiar las fotografías concluyó: "no tengo ninguna duda, que este objeto es un barco. En toda mi carrera, nunca he visto un objeto como éste en una fotografía aérea". El Dr Brandenburger era un experto en fotogrametría que había descubierto las bases de misiles en Cuba, durante el gobierno de Kennedy.
Un equipo norteamericano realizó una expedición de un día y medio al sitio, apenas bastante tiempo para realizar la prueba científica. Hicieron un agujero a un lado de la estructura con dinamita y algunas maderas petrificadas fueron reveladas; sin embargo su conclusión fue: "nada de interés arqueológico". Si este objeto fuera El Arca de Noé, tendría aproximadamente 4400 años de antiguedad así que la madera tendría que estar petrificada. Así que encontrar piedras alisadas como la madera seria suficiente evidencia. Sin embargo, debido a que el material no tenía ningún anillo de crecimiento, el equipo decidió que no podría ser de madera.

Las condiciones del mundo antes de el diluvio bíblico, fueron muy diferentes a las de ahora. La Biblia dice, "....porque Jehová Dios todavía no había hecho llover sobre la tierra .....sino que subía de la tierra un vapor que regaba toda la faz de la tierra...." (Génesis 2: 5, 6). Los anillos del crecimiento en la madera son causados por la lluvia, así que en un ambiente antes del diluvio los árboles no tendrían anillos de crecimiento. Y esto es exactamente lo que encontró el equipo norteamericano. De hecho, si el material tuviera anillos de crecimiento, no podría ser el Arca de Noé.

Depués de ver un artículo publicado en la revista LIFE que hablaba sobre la expedición, Ron Wyatt un arqueólogo aficionado, visitó el sitio en 1977. Este le llamó poderosamente la atención y decidió que la estructura merecía que se continuara con las investigaciones para saber si podría ser el Arca de Noé. Localizada a 6.300 pies sobre el nivel del mar, estaría demasiado alto para ser los restos de un barco debido a una inundación local. También está a más de 200 millas del mar más cercano. Las dimensiones concuerdan con la descripción bíblica de el arca de Noé descrita en Génesis 6:15, midiendo 300 cubits de largo. La anchura era mayor que la mencionada en la Biblia debido a que los lados del barco se habían colapsado, lo que se entiende en un barco con esta antiguedad.

El radar penetrante de tierra demostró que el barco tuvo tres cubiertas: las dos cubiertas superiores se había derrumbado dejando la cubierta inferior intacta la cuál contuvo 144 cuartos. Paredes, cavidades, una puerta cerca del frente, rampas y cisternas grandes cercanas a la proa también fueron localizadas. La exploración de radar reveló cuatro protuberancias que se extendían de la popa que eran probablemente estabilizadores.


Ron probó el material en los laboratorios de Galbraith en Knoxville, Tennessee y demostró ser madera laminada petrificada. Pruebas de carbón mostraron que las muestras del sitio contuvieron un contenido mucho más alto de carbón que los alrededores. El espécimen del sitio demostró tener 4,95% carbón, mientras que el espécimen de los alrededores, tuvo 1,88%. Así el espécimen del sitio habría sido antes materia viva. Con el uso de cuatro diferentes tipos de detectores de metales, se hallaron miles de remaches de metal en el sitio. Hierro fue encontrado a intervalos regulares los que compusieron un modelo de líneas horizontales y verticales "que entrecruzaban" el barco, demostrando hierro en los niveles de cada mampara. La ciencia convencional enseña que la edad de hierro precede a la época de el diluvio, pero la Biblia en Génesis 4:22 dice, "Tubal-cain (era), artífice de toda obra de bronce y de hierro". Nódulos de hierro también fueron encontrados en cerca de 5400 lugares, que muestran modelos lineares constantes con la hechura del casco. En 1991, Greg Brewer, encontró una cornamenta petrificada en la cara de el arca. Como resultado de una base que se perforaba Ron encontró el pelo de un roedor extinto, excremento animal petrificado y cabello humano pelirojo.

Todas las expediciones se han hecho al Monte Ararat, pero ¿qué dice la Biblia realmente sobre el lugar de reclinación de la Arca de Noé? Genésis 8:4, "Reposó el Arca en el mes séptimo, a los diecisiete dias del mes, sobre los montes Ararat". La Biblia no dice que el Arca reposó sobre el Monte Ararat, pero sí en la región montañosa de Ararat. Ahí exactamente es donde encontramos este objeto en forma de barco, situado cerca de quince millas al sur de el Monte Ararat. Los nombres de los lugares circunvecinos estan asociados interesantemente a la descripcion bíblica de el diluvio. El valle se llama "El valle de los Ocho", en referencia a los ocho sobrevivientes de el Diluvio. Existe una aldea en el valle donde varias anclas de piedra gigantes pueden ser encontradas a miles de pies sobre el nivel del mar y a cientos de kilómetros del mar más cercano. Sobre las anclas de piedra hay cruces cristianas talladas del período de las cruzadas, evidencia que la gente en la época de las cruzadas también reconocieron el significado cristiano de las anclas de piedras. Hay trece de estas anclas de piedra que todas yacen en línea directa con el barco. Evidentemente, Noé las soltó mientras las aguas descendieron y momentos antes de que el Arca reposara.

Cerca a esta aldea existe otra aldea más pequeña con un nombre que se traduce como "El cuervo no pudo posarse ". Indudablemente, refiriéndose al momento cuando Noé liberó a un cuervo desde el Arca. Otra aldea se llama " Donde los remos fueron invertidos ", otra vez sugiriendo que un barco pasó alguna vez sobre este sitio, donde comenzó a descender a su lugar de reposo final. El Gobierno Turco también ha enviado a su propio equipo arqueológico, el cual recuperó cuatro barras intactas del metal, cada barra de cuatro pies de largo aproximadamente. Éstos ahora están en posesión del Ministerio de Minas y de Minerales, en Turquía. Se ha dedicado oficialmente este sitio como un parque nacional, declarando que son los restos de el arca de Noé.

marzo 05, 2008

La máquina de Antikythera

Objetos y pinturas diseminados alrededor del mundo parecen demostrar que, o bien somos unos perfectos desconocedores de nuestro pasado, o bien que ha habido "interferencias temporales" en uno u otro momento. Y nos estamos refiriendo a hechos no a especulaciones. De todos ellos el más sorprendente es -sin duda- la máquina de Antikythera, descubierta en 1900 por unos pescadores de esponjas griegos que trabajaban en las inmediaciones de una isla del mismo nombre. El objeto en cuestión, descubierto entre los restos de un naufragio de un barco griego de casi dos mil años de antigüedad, presenta un insólito cuadro de ruedas dentadas -una veintena, a decir de Valerios Stais, del Museo Nacional de Atenas, quien examinó por primera vez la máquina en 1902-.

Después del análisis minucioso del resto de los materiales recuperados de aquel naufragio, se dató en torno al año 65 d.C. la fecha del desgraciado incidente marino. Lo que, de por sí, convierte a aquel mecanismo dotado de una compleja red de ruedas dentadas en algo anacrónico. No obstante las inscripciones halladas en los metales del extraño mecanismo no contradicen esa fecha, sino que corroboran que la máquina pertenece a los primeros momentos del siglo I. La inscripción más larga que se conserva sobre los restos de metal hallados es extraordinariamente similar a un calendario astronómico elaborado en el año 77 d.C.

Hasta Abril de 1974, en que la revista Scienttfic American publicó un articulo del profesor Derek J. de Solla Price, de la Universidad de Yale, el objeto sólo fue un tema más de discusión entre los amantes de las anomalías históricas. Price, gracias a este trabajo y a otros que vinieron después, redimensionó el problema de Antlkythera. Reconoció haber comenzado a restaurar la máquina a primeros de los años cincuenta y haber sometido a rayos X, en 1972, el todavía amasijo de metal rescatado en Antikythera; resolviendo, tras sus observaciones, que se trataba de una especie de computadora astronómica bien precisa. Construida con ruedas de cobre, la máquina debía de haber contenido alrededor de treinta ruedas dentadas, con sus correspondientes diferenciales, y pudo haber estado dentro de una cala cubierta de inscripciones. Su descubrimiento puso de manifiesto algo que puede extenderse a posteriores hallazgos: fuera, probablemente, del uso común de los contemporáneos de la época helénica, hubo una casta de hombres que manejaron una tecnología que -en el caso del objeto de Antikythera- no volveremos a encontrar hasta bien entrado el siglo XVI.

marzo 04, 2008

Las calaveras de cristal

El extraño cráneo de cristal hallado en 1927 por Anna Mitchell-Hedges, hija adoptiva del polémico explorador británico Frederik Mitchell-Hedges, en las ruinas mayas de Lubaantun, situadas en los bosques tropicales de Belice, en la Guayana británica, es un cráneo perfectamente tallado en cristal de roca. Fabricada con cristal puro de cuarzo, tanto la mandíbula como el cráneo provienen de la misma roca. Exceptuando pequeñas anomalías, es anatómicamente perfecta, posiblemente la representación de un cráneo femenino debido a su pequeño tamaño, 12,7 cm. de altura, mientras que su peso es de 5 kg. Presenta un alto grado de dureza (siete sobre diez, en la escala de Mohs, para ser precisos), de lo que se deducía que sólo mediante fundición del mineral y utilizando un molde, o mediante el uso de un diamante por un hábil orfebre, podría obtenerse algo parecido. Pero los mayas no poseían la suficiente capacidad técnica -desde la óptica arqueológica tradicionalmente admitida- como para enfrentarse a semejante empresa artística. Treinta y ocho años antes un soldado mexicano descubrió en su país una calavera similar, que -a diferencia de la de Lubaantun- no podía mover su mandíbula. Posteriores análisis del hallazgo de Mitchell-Hedges, conducidos en 1970 por la compañía norteamericana Hewlett-Packard, contribuyeron a avivar la polémica sobre su fabricación, ya que demostraron que se confeccionó en una sola pieza, y que sobre su superficie no existe ni una sola muesca de las herramientas presumiblemente empleadas. Hewlett-Packard concluyó sus apreciaciones sobre el objeto asegurando que se necesitarían al menos tres siglos de trabajos manuales ininterrumpidos, en época maya, para obtener un resultado así.

Los expertos del British Museum hacen remontar la calavera a la civilización azteca, fechando el origen (con muchas dudas ) alrededor del 1300/1400 después de Cristo. Sin embargo, los indígenas que acompañaron a Mitchell-Hedges en Lubaantum (lugar de las piedras caídas) y siempre según sus propias palabras, aseguraron que el "Cráneo del Destino" tenía más de 3.600 años de antigüedad.

Otras dos calaveras de cristal se encuentran en el Museum of Mankind, en Londres, Inglaterra, y en el Trocadero Museum, en París, Francia. Ambas fueron halladas por soldados en México durante la década de 1890, y están talladas sobre puro cristal de cuarzo, aunque no tan elaboradamente como la de Mitchell Hedges. La calavera expuesta en el Museum of Mankind se considera gemela de la de Mitchell-Hedges, salvo por un detalle. La calavera de Mitchell-Hedges, en efecto, tiene la mandíbula articulada, como en un cráneo verdadero; mientras que la llamada Calavera Británica tiene la mandíbula fija. Los investigadores están de acuerdo en afirmar que los dos objetos han sido construidos por las mismas manos. El Museum of Mankind lo adquirió de Tiffany's, el célebre joyero de Nueva York, en el 1898, por 120 libras. Él encargado de la transición fue cierto Kunz, que en un libro suyo sobre los minerales, cita la calavera. Los ejecutivos de Tiffany's no fueron capaces de (o no quisieron) dar explicaciones sobre su origen.Unos 12 años después, sería el British Museum quien entró en posesión de esta calavera.

La llegada de la calavera al British Museum, coincidió con una serie de extraños acontecimientos. A parte las afirmaciones, antes escasamente probadas, de repentinos desplazamientos de objetos o repentinas invasiones de perfumes diferentes e inexplicables, fue el personal de limpieza del museo en las horas nocturnas, quienes alimentaron las creencias que atribuyen a la calavera poderes ocultos. Finalmente consiguieron que la calavera fuera cubierta por un pesado paño durante las horas nocturnas.

Una tercera calavera de cristal expuesto al Musèe de El Homme de París, idéntica en el estilo a los otras dos pero de dimensiones menores, puede proveer informaciones particularmente interesantes. Los expertos del Museo afirman que hizo parte de un "cetro mágico" azteca del siglo XIII o XIV d.C., y que fue usado para alejar a las serpientes y prever el futuro. Tiene un agujero que la atraviesa de arriba a abajo (supuestamente hecho por un grupo cristiano para colocar en ella una cruz) y el estilo, la forma y el corte son similares a otras calaveras descubiertas en diversas ruinas de México.

Un misterio sin resolver.

Existen incontables hipótesis acerca del origen real de las calaveras, llegando algunos a pensar que puedan ser el legado de inteligencias superiores o extraterrestres. La respuesta más obvia sería que los nativos de Centroamérica, aztecas y mayas, las tallaron por sí mismos, pero esta hipótesis no explica la los medios con que fueron creadas, ya que ninguna de esta culturas, por lo menos hasta donde sabemos, poseían la tecnología o el conocimiento necesarios para completar esta labor, a menos que realmente empleasen la técnica de fricción con arena, pero eso sería extremadamente pesado y costoso y como ya explicamos precisaría el trabajo de vidas enteras dedicadas a tan ardua labor ya que por este metodo se tardarían entre 150 y 300 años en conseguir tal perfección.

A las abundantes anécdotas y creencias surgidas alrededor de estas raras piezas, y a las originarias atribuciones de poderes utilizados en los rituales en los que, presumiblemente, fueron usadas, son sumadas muchos otras que van desde el ocultismo, lo paranormal y la ufología.El misterio de las calaveras es enriquecido también por una leyenda que se remontaría a los mayas. Tal leyenda cuenta que en el mundo existen 13 calaveras de cristal a tamaño natural, y cuando todas sean redescubiertas y asociadas, les transmitirán a los hombres todo su conocimiento. La leyenda, en cambio, nos advierte que eso ocurrirá solamente cuando los hombres sean íntegros moralmente. Esta leyenda que se transmite como una tradición oral, ha contribuido al nacimiento de un mito, aquel de las calaveras malditas. Todo eso, además, no es inmune al atractivo que los mayas suscitan como pueblo.