


Un lugar en el ciberespacio plagado de curiosidades, rarezas, excentricidades, cosas y sucesos insólitos. "Cosas veredes Sancho amigo". El mundo todavía es un lugar mágico, simplemente hay que verlo con los ojos de un niño.




El granjero comenzó a alimentar a Mike con una jeringuilla, proveyéndolo de leche, agua y maíz. Además, debía ayudarlo cuando el pollo se ahogaba con sus mucosidades. El animal fue ganando peso, y Lloyd obviamente aprovechó esta racha para viajar por todo Estados Unidos mostrando su "rareza", exhibiendo al pobre pollo caminando o echado en un vara mientras su cabeza yacía dentro de un frasco con formol. Llegó a ganar hasta 4.500 dólares mensuales; y cuando los científicos cuestionaron el caso, llevó él mismo a Mike hasta la Universidad de Utah para establecer la autenticidad de este fenómeno. Las revistas Time y Life lo llevaron hasta sus páginas, y el granjero fue criticado por este abuso con el animal. Luego de 18 meses, el pollo murió cuando Lloyd no tenía la jeringuilla a mano y murió asfixiado por sus mucosidades.
Después de su muerte, Fruita, el pueblo de Lloyd, celebra anualmente el "Festival de Mike el pollo sin cabeza", el pobre animal tiene hasta un sitio web propio(http://www.miketheheadlesschicken.org/index.php) donde se ensalzan "sus ganas de vivir". Como si fuera poco, en el mismo website se publican recetas bajo el apartado "Cocinando con Mike"o se vende un DVD de Mike, con el que "perderás la cabeza riendo". La explotación animal está en todas partes. Triste historia la de Mike, pero no menos simbólica... porque aún después de muerto sigue dando pingües ganancias no sólo a la familia Olsen, sino también a su pueblo.
Al mover su cola los gatos tienen algo que decirnos:Si la cola esta levemente elevada y apenas curvada es que el gato encontró algo que llamó su atención. Si esta ligeramente curvada hacia abajo y luego en la punta es que el minino esta relajado y despreocupado de todo. Si la cola esta totalmente estirada hacia arriba el gato brinda un saludo amistoso al que llega. Por el contrario en la actitud anterior si el gato balancea su cola nos muestra su cariño. Si mueve enérgicamente la punta de la cola esta enojado. Y si en vez de la punta de la cola es toda la cola mejor ni acercarse esta muy enfadado!
Si estira su cola totalmente erizada nos muestra su enojo, trata de intimidarnos. Si el gato tiene la cola erizada y la arquea en vez de mantenerla erecta esta listo para atacar. Cuando esta asustado su cola esta erizada y apunta hacia abajo. Si la cola esta entre sus patas esta mostrando sumisión, o mostrando su derrota.
Como vemos nuestros amiguitos nos pueden decir muchas cosas con su cola solo debemos aprender a descifrar que significa cada movimiento.


Corría el año 1910 y se realizaba una exposición muy importante de arte visual en el famosísimo Salón de los Independientes en París, en la cual se le daba espacio a nuevos artistas. Si bien la exposición sería muy concurrida por artistas de varios estilos, sería una pintura expresionista de nombre “Coucher de soleil sur l’Adriatique” -Atardecer en el Adriático- la que cautivaría a los asistentes. Realizada por el enigmático y desconocido artista Rafael Boronali, estaba compuesta por un conjunto de trazos fuertes y caóticos, colores amarillos y anaranjados que, según algunos de los críticos más respetados de Francia de la época, representaba “un acto de furia natural” y “una maravilla del arte expresionista”. 
A pesar de haber sido invadido su país y muchos de sus ciudadanos encerrados en campos alemanes y soviéticos, el ejército polaco libre peleó en la Segunda Guerra de manera móvil. Una de sus compañías, la 22ª Compañía de Transporte, se encontraba en Medio Oriente con el fin de suministrar soporte a los Aliados en el frente del Líbano. No obstante, lo curioso de esta historia tendría lugar en las montañas de Hamadan en Irán, cuando parte de la compañía que se encontraba de patrulla se topara con un un osesno cuya madre había sido abatida por cazadores. Tras una discusión decidirían llevárselo y convertirlo en la mascota de la compañía. Voytek lo llamarían y sería alimentado con leche servida desde una botella de vodka. El oso crecería en tamaño, y su carácter amistoso y servicial lo convertiría en la mayor fuente de moral para la compañía. 




Una fría mañana de hace 120 años atrás, en la oficina postal de Albany, New York, los trabajadores que se encontraban catalogando las bolsas del correo hallarían un paquete muy particular. No era una carta, ni mucho menos una encomienda, sino que se trataba de un cachorro que, por alguna razón desconocida, terminó durmiendo en medio de una pila de bolsas de correo ferroviario. 
en un acto de fidelidad extrema, Bobby pasaría el resto de los 14 años que le quedaban de vida montando guardia sobre la tumba de su fallecido amo. En un principio se pensó que Bobby permanecería solamente unos días sobre la tumba, y que luego el hambre o el aburrimiento lo alejarían. No obstante, comenzarían a pasar los años e incluso los crudos inviernos de Escocia y Bobby permaneció fiel en su guardia. Solo se retiraba de vez en cuando para beber y conseguir comida, o cuando la nieve le impedía permanecer en el lugar. Con los años, Bobby se fue transformando en una leyenda local y personas que admiraban su fidelidad comenzaron a alimentarlo y a suministrarle un refugio en el invierno. A tal punto creció esta fama que en 1867 el mismo Lord Provost de Edimburgo, Sir William Chambers, intervendría personalmente para salvar a Bobby de la perrera y además, para evitar futuros accidentes de este tipo, declararía al fiel can como propiedad del Consejo de la Ciudad. Bobby moriría sobre la tumba de su amo en 1872, y al no poder ser enterrado en el cementerio, la gente del lugar se reunió para construirle una fuente con una estatua en su honor no muy lejos del mismo. La estatua fue construida para que el pétreo can siguiese eternamente mirando hacia la tumba de John Gray.
Hachiko queda abandonado en las calles. No obstante, durante 11 años el can volvería fielmente todas las noches a la estación, exactamente a la hora en la que arribaba el tren que solía tomar Ueno. Una vez frenado el tren Hachiko buscaba a su amo cuidadosamente entre la multitud y luego se retiraba. Al cabo de unos años un antiguo alumno de Ueno, que se encontraba realizando un censo de akitas, se enteraría de la historia, y publicaría varias notas con la historia del perro fiel. Una de estas notas aparecería en el más importante periódico de Tokio. Gracias a esto Hachiko ganaría fama a nivel nacional y varias historias y poemas se escribieron alrededor de él. Sin embargo, más importante aun, Hachiko salvaría a su raza, ya que solo quedaban 30 akitas puros en todo el Japón, y a partir de ese momento la historia hizo que se preservaran cuidadosamente. Hoy en día la población de akitas supera los miles. Hachiko es recordado con una estatua en la estación de Shibuya.
Durante la primera guerra mundial la aviación de combate era un recurso nuevo y poco explorado, que tomaba por sorpresa a los generales más experimentados y desequilibraba sus estrategias predilectas. El bombardeo aéreo no era para nada exacto, de hecho consistía en que el acompañante del piloto se levantara y tirase una granada a tierra con la mano. En las poblaciones dichos ataques causaban un terror contundente. Para contrarrestar semejante arma psicológica los franceses comenzaron a entrenar un ejército de loros para que huyesen al escuchar, con su agudísimo oído, el motor de un avión; una vez amaestrados los ubicaron en la Torre Eiffel. Desgraciadamente los emplumados vigías no distinguían bien entre amigos y enemigos, por lo que la población parisina corría desesperada a guarecerse en sus casas cada vez que veía salir volando de la torre a las bandadas de loros… Su desempeño fue tan frustrante que el mismo almirante que sugirió la idea subió a la torre con una escopeta para deshacerse de sus infortunados vigías voladores.
A pesar de que el título del post parece un encabezao ad hoc para un cuento infantil, esta vez la realidad supera a la ficción. Así como en Estados Unidos tienen la manía de producir calabazas gigantes -algunas llegando a pesar toneladas-, en Alemania se obsesionan con criar conejos gigantes, generando todo un mercado y hasta concursos internacionales alrededor de éstos simpáticos orejones.