febrero 05, 2008

El epitafio de Newton

En la abadía de Westminster descansa un hombre que es considerado unánimente como el científico más grande de todos los tiempos, y junto a Da Vinci, la mayor mente de la humanidad: Sir Isaac Newton. El epitafio de su tumba, que se presenta originalmente en Latín, es tan interesante como su vida:

Aquí descansa Sir ISAAC NEWTON, caballero que con fuerza mental casi divina demostró el primero,con su resplandeciente matemática, los movimientos y figuras de los planetas, los senderos de los cometas y el flujo y reflujo del Océano. Investigó cuidadosamentelas diferentes refrangibilidades de los rayos de luzy las propiedades de los colores originados por aquellos. Intérprete, laborioso, sagaz y fiel de la Naturaleza, Antigüedad, y de la Santa Escritura defendió en su Filosofía la Majestad del Todopoderoso y manifestó en su conducta la sencillez del Evangelio. Dad las gracias, mortales, al que ha existido así, y tan grandemente como adorno de la raza humana. Nació el 25 de diciembre de 1642; falleció el 20 de marzo de 1727.

¿Qué es lo curioso se preguntarán? Bueno, que las palabras que lo acompañarán por la eternidad en su epitafio en realidad no reflejen en lo más mínimo lo que Newton pensaba de él mismo:


No sé lo que el mundo pensará de mí, pero a mí me parece que tan solo soy un chico que juega en la playa y que se divierte al encontrar un canto rodado o una concha más hermosa que de ordinario, mientras el gran océano de la verdad yace ante mis ojos sin descubrir”.

1 comentario:

Samuel Whelpley Hinestroza dijo...

Muy interesante tu nota, donde muestras la sencillez de Newton. De Newton se dice que nunca tuvo relaciones con ninguna mujer, y murio virgen. Los medicos de la epoca atribuian sus frecuentes dolores de cabeza, a la falta de vida sexual que tuvo. Ademas, segun confesion propia, nunca se masturbo. Vaya usted a saber