octubre 04, 2007

El Sr. Richebourg: un espía muy particular

Cuando hablamos de espías los referentes lógicos son los galanes similares a James Bond o las femme fatale, que al igual que Mata Hari atonta a los hombres con su belleza logrando sacarles todo lo que deseaba. Sin embargo, uno de los espías más prolíficos del mundo fue un hombre de solo 58 centímetros de estatura apellidado Richebourg.

Nacido en 1768, pasó sus primeros años trabajando como sirviente para una familia en Orleans; sin embargo, a los 21 años sería reclutado por una de las fracciones de la revolución francesa con el fin de convertirlo en un pasante de información al exterior. El método utilizado era muy peculiar: Richebourg memorizaba el mensaje y acto seguido era rasurado y vestido como un bebé, siendo cuidadosamente cubierto con una manta. Una vez disfrazado, una anciana lo hacía pasar por la frontera bajo la inocente imagen de una criada paseando al hijo de sus empleadores. Con el tiempo la táctica fue variando y Richebourg a veces era dejado con su carrito al lado de oficiales del gobierno o guardias, bajo la excusa y solicitud de la anciana de cuidarlo unos momentos mientras se iba a hacer un mandado. En ese lapso, el diminuto espía trataría de captar algo de información de interés entre las charlas de los oficiales.
Richebourg murió en París en 1858, a los 90 años.

2 comentarios:

Tzaviere dijo...

No sabía nada de él, y eso que somos casi de la misma estatura.

Anónimo dijo...

Deberían hacer una pelicula de este señor: superagente 0.007 o sea que ni a uno llega jejej cuidate bicha..saluuu.